miércoles, 18 de mayo de 2016

HIGIENE POSTURAL

Es importante mantener hábitos de vida saludable y que nuestras posturas sean las correctas tanto si estamos de pie, sentados o tumbados; ya que nos ayuda a prevenir lesiones o a mejorar las existentes.

La higiene postural puede ayudarnos a evitar estar demasiado tiempo en la misma postura, mantener la espalda en posiciones forzadas mucho tiempo, descansar entre varias tareas, y tener un correcto espacio de trabajo.



¿Qué hacer...?

Si estamos de pie debemos tener la espalda recta, respetando las curvaturas fisiológicas, toda la planta del pie en contacto con el suelo, y ligeramente separados.

Para caminar con buena postura, debemos ir erguidos y usar zapatos cómodos (evitar zapatos de tacón alto o demasiado planos).

Para agacharnos a recoger algún objeto del suelo debemos separar los pies, agacharnos flexionando las rodillas y mantener la espalda recta. Al recoger el objeto, que sea lo más cerca posible del cuerpo.

Para mover objetos pesados debemos apoyarnos de espaldas al objeto y empujarlo con las piernas para no provocar sobrecarga lumbar.

Sentarse de manera adecuada implica estar lo más recto posible, apoyando la espalda totalmente en el respaldo, acercando el culo al fondo de la silla, lo que hace que las piernas se apoyen en el asiento. Elevar las piernas usando un reposa pies, lo que ayuda a descansar las piernas, y evita que se crucen las piernas. No cruzar las piernas es primordial, ya que hacerlo provoca un desequilibrio corporal (se ejerce más peso en uno de los lados del cuerpo), y como consecuencia de ello, se produce la tensión de los músculos de la espalda para equilibrar fuerzas e incluso se nos puede concentrar mucha más celulitis en una pierna que en la otra y empeorar la circulación.

quirozaisu.es

Tumbados también debemos de cuidar nuestra postura. Una de las mejores formas es de lado, con las piernas flexionadas, ya que la columna está alineada y soportando el mismo peso. Si estamos boca arriba, lo ideal es colocar un  cojín debajo de las rodillas para que la zona lumbar quede totalmente apoyada. Estar boca abajo aumenta la curvatura lumbar (podemos colocar un cojín debajo del abdomen para disminuir la curvatura lumbar), y mantiene las cervicales en postura forzada al tener la cabeza girada.

Esto son sólo recomendaciones generales, cada uno, en función de su cuerpo y otros problemas, deberá adaptarlo según el criterio médico.

Crear un buen hábito cuesta, pero si somos constantes, con el tiempo nuestro cuerpo lo agradecerá, y nos sentiremos mejor.