martes, 31 de marzo de 2015

EMBARAZO: TERAPIAS Y TRATAMIENTOS

Muchas mujeres sufren molestias ocasionadas por la gestación, sin saber, que en la mayoría de los casos pueden aliviarse.

Antes de realizar cualquier terapia, es necesario conocer la opinión ginecológica, ya que en algunos casos no es recomendable realizarlas. Por lo general, y como manera preventiva, no se realiza ningún tratamiento durante el primer trimestre.

En los masajes realizados durante el embarazo, los cuales nunca serán intensos, la paciente se coloca de la manera más cómoda posible (ya sea tumbada boca arriba, lateral o sentada con los brazos y cabeza apoyados), y se presta especial atención a los aromas de las cremas y los aceites utilizados.


Algunas terapias que pueden ayudar son las siguientes:
  • Los masajes de espalda alivian el dolor relajando la musculatura.
  • El drenaje linfático y los masajes circulatorios ayudan al retorno venoso, y por lo tanto, a la disminución del hinchazón y retención de líquidos.
  • El masaje corporal relaja el cuerpo y la mente, disminuyendo así la sensación de nerviosismo y estrés.


La gestación provoca cambios que pueden dar como resultado diferentes tipos de problemas estéticos. Aceites como el de almendras dulces, rosa mosqueta o cremas hidratantes como la de avena, son muy eficaces para evitar o disminuir la flacidez y las estrías. Para preparar la piel lo máximo posible y conseguir buenos resultados, es necesario aplicar el producto todos los días en pecho, abdomen y piernas.

Es posible que aparezcan manchas o brotes de acné; así que para la higiene y tratamiento de la piel, es bueno realizar exfoliaciones superficiales y aplicar cremas y máscaras de origen natural. Siempre hay que evitar ingredientes como el retinol, aluminio, fucus, y otros productos químicos, ya que todo lo que se aplica en la piel pasa por la sangre, y atraviesa la barrera placentaria.

Es recomendable la aplicación de protección solar de 50 o pantalla total, para evitar hiperpigmentación indeseada.

En el pecho, después del parto y durante la lactancia, es bueno realizar masajes circulares con agua fría de unos 30 segundos, para activar y tener la zona más tersa. Si se aplican cremas o aceites, es necesario limpiar bien el seno antes de amamantar al bebé.

Cuidarse con el embarazo y postparto, ayuda a las mujeres a sentirse mejor por dentro y por fuera; lo importante es buscar un buen profesional que te ayude y sepa tratarte en esta bonita etapa. 

lunes, 9 de marzo de 2015

EL CALAMBRE

"Anoche se me subió el gemelo y no sabía qué hacer"; cuantas veces lo hemos escuchado o hemos sufrido este molesto dolor... 



El calambre muscular es el dolor sufrido por un espasmo involuntario del músculo. No sólo ocurre por una sobrecarga muscular, existen diferentes causas:

  • Pérdidas de líquidos o sales minerales (deshidratación).
  • Disminución de azúcar en sangre.
  • Músculo lesionado.
  • Irritación del nervio que conecta con el músculo (hernia).
  • Problemas vasculares.
  • Uso de determinados fármacos.
  • Enfermedades (hipotiroidismo, alcoholismo, insuficiencia renal...).


Pero, ¿qué hacer cuando sufrimos el calambre?. Pues dependiendo de lo que estés haciendo:

  • Parar el ejercicio y reposar.
  • Estirar y masajear suavemente el músculo afectado.
  • La aplicación de calor suele ayudar, aunque después de sufrir el primer espasmo y pasado el dolor, la aplicación de hielo también puede venirnos muy bien.
  • Beber agua.
  • Si en plena actividad notamos un agarrotamiento, siendo este previo al calambre, se pueden hacer dos cosas:
    1. Reducir la intensidad y disminuir el ritmo.
    2. Estirar y relajar el músculo afectado.


Sabiendo cuáles pueden ser las causas, es más fácil prevenirlas. Si se hace deporte:

  • Aumentar la intensidad y la duración del entrenamiento de forma gradual, para ajustar el cuerpo al ejercicio.
  • Calentar antes de empezar y estirar al finalizar.
  • Tomar bebida deportiva para reponer electrolitos, sobre todo si hace calor y/o humedad.
  • Hidratarse antes, durante, y después del ejercicio.
  • Reponer hidratos de carbono y potasio al terminar.


quirozaisu.es


Aún sin realizar deporte habitualmente, hay que prestar atención a la alimentación, hidratación, y posible sobrecarga muscular provocada por la actividad diaria o puntual.

Puede que siguiendo estos consejos y una vida saludable, los calambres musculares sean más llevaderos, o incluso, evitemos algunos; pero en caso de sufrirlos de manera habitual, lo mejor es consultarlo con el médico para descartar posibles problemas de salud.